Comarca de la Vera
La Vera, destino de un emperador.
Una tierra diferente y apasionante en el pie de la Sierra de Gredos. Un paraíso cercano creado por la naturaleza para disfrute de los Hombres.
Aquí buscó su descanso el Emperador Carlos V. Aquí el agua es riqueza, el agua que moldea el paisaje formando los valles, bajando del deshielo de las Cumbres. Verdes Robledales, Rutas de Leyenda, Naturaleza Pura. Sonido de Gargantas, fuentes y manantiales que brindan al descanso.
En cada pueblo un murmullo de agua, una herencia cultural de su arquitectura nos invitan a contagiarnos de la paz de sus pueblos.
Viajar por la Vera es volver la mirada al Renacimiento: Fortalezas, Castillos, Palacios y piedras donde dejó su huella el último de los Césares, ese es el monasterio de Yuste, el retiro del Emperador.
A orillas del Tietar, crecen orgullosos el tábaco y el pimiento. Pimentón, Miel, Licores, Cerezas, productos todos de un microclima especial.
Sus amplias gargantas nos ofrecen en verano la posibilidad de bañarnos en las cristalinas y frías aguas veratas.
Casi todos los pueblos cuentan con piscinas naturales entre las rocas de sus ríos. Gargantas que se llenan de forasteros que buscan el frescor de la Vera en los calurosos veranos.
Un paseo por La Vera
Armonía entre la naturaleza y los numerosos núcleos, con una arquitectura popular muy característica y singular.
El exponente común de la comarca de La Vera es el agua. Las gargantas de agua cristalina que bajan de la sierras de Tormantos y Gredos unida al
cauce del río Tiétar y sus afluentes confluyen en gargantas y piscinas naturales. Algunas han sido creadas por la propia naturaleza, y otras sabiamente aprovechadas por el hombre.
Iniciamos nuestra ruta en Jarandilla de la Vera. Aquí se encuentra la que fuera antigua residencia de verano de los Condes de Oropesa, y residencia temporal de Carlos V mientras se realizaban los preparativos para su estancia definitiva en el Monasterio de Yuste.
En Jarandilla, así como en muchos pueblos de la zona: Garganta la Olla, Cuacos de Yuste, o Aldeanueva de La Vera por ejemplo, se observa un tipo de arquitectura popular, judeo-medieval, donde las casas con balcones construídas de adobe, piedra y madera mantienen su estructura original pero adaptadas al presente.
Además Jarandilla goza de una Fiesta de Interés Turístico: los escobazos. La noche del 7 de diciembre se prenden miles de escobas en señal de saludo basándose en una antigua tradición pastoril.
Uno de los productos típicos de La Vera es el pimentón. En la comarca se deja secar para ser molido y obtener el llamado "oro rojo" que posee su propia Denominación de Origen. No podemos dejar de adquirirlo.
Desde Jarandilla nos encaminamos hacia Villanueva de la Vera. La localidad ha sido declarada Conjunto Histórico de Interés Cultural. La Sierra de Gredos está presente en cada uno de los lugares que rodean a Villanueava, así como en la propia localidad.
La garganta de Gualtamino, así como la chorrera o cascada del diablo son algunos de los rincones naturales más destacados de esta localidad. Además Villanueva tiene una forma muy peculiar de celebrar el carnaval, con la fiesta del peropalo.
En el camino pasamos por Valverde de la Vera. Las calles de Valverde están adecuadas con regueras que canalizan el agua que baja de las gargantas y la distribuye por las huertas. Merece la
pena pasear por las calles de esta típica localidad verata que celebra cada Semana Santa la procesión de Los Empalaos. Impresiona ver la fuerza de voluntad que ponen para llevar adelante su empeño.
Desde Valverde nos encontramos muy cerca de Losar de la Vera. La vistas son excelentes, desde aquí se puede apreciar la belleza del rincón verde de Extremadura. Asímismo en los alrededores de Losar se halla la afamada garganta Cuartos.

Video Garganta Cuartos, la Vera, Cáceres, Extremadura.

